domingo, 26 de julio de 2015

LA EDUCACIÓN

El eminente físico y humanista Albert Einstein sostenía que “la imagen es más poderosa que el conocimiento”. De forma que analizando un poco la certeza de esta oración se podría inferir que: primero se puede saber todo, o casi todo, sobre el pasado mediante un estudio sistemático, segundo se puede saber lo más posible del presente, analizando las situaciones del día a día y, tercero el futuro es incierto y solo lo podemos imaginar. De manera que, tratándose de la fortaleza educativa de nuestras casas de estudio, estamos en la obligación de mejorar continuamente, aplicando estrategias gerenciales, por ejemplo, que han dado excelentes resultados en muchas organizaciones productoras de bienes y servicios. Así podríamos, con los hechos actuales, minimizar la incertidumbre, al proyectarnos (imaginarnos) el futuro educativo, en base a la mejora continua de su calidad. Uno de los retos que deben afrontar las organizaciones educativas a nivel superior, actualmente, es enseñar a nuestros estudiantes a innovar, es un gran reto para la Universidad Latinoamericana, de tal manera que se multiplique el impacto que podrían producir esos entes innovadores: nuestros estudiantes y los estudiantes por venir. Los docentes debemos abocarnos a la tarea de fomentar procesos creativos que, a su vez, sean capaces de producir resultados innovadores. Debemos estar dispuestos, nosotros los docentes, los docentes investigadores, y todo agente preocupado por la Educación Superior a:

a) Capacitarnos constantemente. “Más de lo mismo” ya no sirve. El proceso innovador debe integrarse en la cultura de la Universidad. No interpretarse como una actividad extracurricular. Por ello, nosotros los docentes estamos en el deber de indagar sobre los nuevos adelantos: científico-técnicos, económicos, sociales, humanísticos, ecológicos, etc. Mejorar académicamente de cara a la excelencia universitaria.

b) Renunciar a nuestro orgullo propio, en el sentido de no subestimar las propuestas de nuestros alumnos, aun cuando pudieran ser triviales e, incluso, cambiarlas todos los días.

c) Propiciar en el aula la diferencia entre “solo escuchar” y “participar”. En “solo escuchar” el estudiante no manifiesta su talento. En “participar”, se expresa, se muestra abiertamente, se interpreta, se modela, se propone la idea al grupo, el cual, a su vez se encargará de evaluar: su certeza, factibilidad, aplicabilidad y, puesta en práctica.

Todo esto proyectaría una mejora directa en la calidad de la estructura de la educación poniendo en especial contraste a nuestros estudiantes y los docentes quienes son los principales factores para lograr una educación que vaya en consonancia con los diferentes cambios que se van propiciando en nuestros actuales tiempos donde la información se mueve de manera vertiginosa, rápida y todos estamos llamados a evolucionar.

La labor educativa en Latinoamérica, o en algunos de sus miembros, tiene profundas dificultades para desarrollarse como verdadera profesión, tanto por la formación misma que requiere el docente, como por todo lo relacionado con las condiciones de trabajo. Así, es comprensible la deficiente formación del profesorado, como también su limitada capacidad de negociación con los gobiernos, con las comunidades que, a su vez, impide una relativa autonomía. Sin embargo el fortalecimiento del proceso innovador, a pesar de los obstáculos anteriores, es vital. De manera que, tratándose del cultivo de la innovación, como cultura universitaria, es pertinente enumerar algunos pasos o sugerencias todo esto con el fin de lograr resultados satisfactorios e innovadores. El docente crearía un espacio, una atmósfera de estudios proclive al trabajo creativo y, en general, una cultura creativa. Dicha atmósfera podría nombrarse también como “ambiente motivador”, un clima que permita al educando hacerse “dueño” de lo que hace:

  Propiciar la Autonomía
El estudiante debe sentir que disfruta de libertad e independencia, para enfocar, conscientemente, todas sus facultades hacia una propuesta innovadora. Se le debe enseñar, sin críticas ni juicios de valor, de manera que de su propia inspiración brote la idea innovadora.

  Desarrollar el “Desprendimiento”
El estudiante debe sentir que su “desprendimiento” es un paso muy importante. Debe sentir seguridad de que no solo es tomado en cuenta, sino que su “soltura” siempre es considerada importante, tanto por el docente, como por el grupo, equipo, sección.

  Promover el Intercambio
Se puede correr el riesgo de aniquilar una excelente propuesta innovadora y, que nunca tendría la oportunidad de ser del dominio colectivo, que pudiese ser discutida, así como mejorada. La interacción de las diferentes formas de pensamiento es fundamental para el fortalecimiento de las estructuras educativas.

 Fomentar la Colaboración
El proceso creativo hacia la innovación, generado por el docente, debe ser contagioso, donde todos los estudiantes tengan la oportunidad de compartir sus propuestas. El docente es el principal elemento para crear un clima de cordialidad y de cooperación entre los distintos estudiantes para de esta manera lograr el mejor resultado en la búsqueda de mejorar los procesos educativos y por ende que los educandos logren un interactuar sin complejos de competencia ni superioridad.

Por todo lo anteriormente descrito vemos que la armadura que posee la educación está en constante movimiento, evolución e innovación es por ello que los actores que están inmersos en el proceso educativo están llamados a integrarse de manera tal que puedan a través de ideas y pensamientos contribuir exponencialmente en todo el periodo de actualización que puedan establecer resultados que acaben siendo mejoras profesionales de los futuros egresados y en los que están llamados a ser formadores en las diferentes áreas del conocimiento y el saber; podemos definir que es el canal más directo para la productividad dentro de las sociedades.





REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


DELGADO, Kenneth. “Evaluación y calidad de la educación”. Editorial Delfín. Bogotá. 2003.

EVANS, James y LINDSAY, William. “Administración y control de la calidad”. Editorial Cengage learning. 7ma edición. México. 2008.

FLAUM, Jonathan. “El pez de papel que aprendió a nadar”. Grupo editorial Norma. Bogotá. 2007.

FERRER, Guillermo, VALVERDE, Gilbert y otros. “Estándares educativos, evaluación y calidad de la educación”. Editorial Delfín. Bogotá. 2002.


8 comentarios:

  1. El desarrollo del país requiere un sistema de educación superior con mayor responsabilidad y mejor calidad, en el que se asegure que los individuos cuenten con posibilidades reales y excelentes de obtener una formación adecuada, con la finalidad de egresar profesionales integrales que contribuyan a hacer de nuestro país, una nación capaz de producir bienes y servicios adecuados a las necesidades de su población. Un sistema de educación superior de buena calidad, es entonces, aquél que está orientado a satisfacer las necesidades del desarrollo social, científico, tecnológico, económico, cultural y humano del país, sin dejar a un lado la participación activa del estudiante como usted menciona aquí: "Todo esto proyectaría una mejora directa en la calidad de la estructura de la educación poniendo en especial contraste a nuestros estudiantes y los docentes quienes son los principales factores para lograr una educación que vaya en consonancia con los diferentes cambios que se van propiciando en nuestros actuales tiempos donde la información se mueve de manera vertiginosa, rápida y todos estamos llamados a evolucionar". Muy interesante su articulo profesor y muy oportuno. Excelente!

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  2. Estimado Profesor, Loyo, interesante su ensayo. Me parece oportuno cuando manifiesta tres aspectos que debemos tomar en cuenta: a) Capacitarnos constantemente, b) Renunciar a nuestro orgullo propio y c) Propiciar en el aula la diferencia entre “solo escuchar” y “participar”. En “solo escuchar” el estudiante no manifiesta su talento; estos deben ser tomados en cuenta a cualquier nivel educativo, de esta manera, estaríamos actualizados constantemente, más allá de una actividad extracurricular, se tomarían en cuenta las opiniones o propuestas así como la participación del estudiante, donde este manifieste aún más el interés pues propiciamos el sentido de pertenencia y pertinencia de nuestros estudiantes.

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  3. Muy bien su ensayo estimado colega, concuerdo con lo que la Profa. Hebandreyna manifiesta. Desde mi punto de vista me llama mucho la atención lo que usted argumenta que podemos lograr con un ambiente motivador como propiciar la autonomía, así como el desarrollo del “Desprendimiento”, sin dejar de lado las otras dos, pero en la mayoría de los casos se nos hace a veces muy complicado lograrlas porque no tenemos las condiciones necesarias, hablo de infraestructura, condiciones laborales, falta de material, pero ante la adversidad debemos innovar y enfocarnos en los que nos interesa, la educación!

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  4. Buenas noches, Prof.
    La enseñanza de la Física en el aula no debe ser un trauma ni un castigo tanto para estudiantes como para Docentes; se observa bajo interés y motivación en esta área de aprendizaje, se considera puede ser por la falta de conexión de lo aprendido con la praxis del sujeto.

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  5. felicitaciones prof. por su ensayo, cierto cuando cita que debemos enseñar a nuestros estudiantes a innovar, sin embargo, cabe destacar que nosotros los docentes debemos capacitarnos constantemente para que exista una interaccion positiva entre alumno-estudiante...te felicito

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  6. Es de vital importancia que el docente sea un ejemplo a seguir por los estudiantes, pero tambien es cierto que siempre debemos ser creativos e innovadores para que nuestro proceso de enseñanza aprendizaje sea exitoso y productivo para que esos conocimientos sean para toda su vida.

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  7. Es de vital importancia que el docente sea un ejemplo a seguir por los estudiantes, pero tambien es cierto que siempre debemos ser creativos e innovadores para que nuestro proceso de enseñanza aprendizaje sea exitoso y productivo para que esos conocimientos sean para toda su vida.

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  8. saludos, muy buen trabajo donde enmarca algunas caracaterística que debemos tener los facilitadores en el aula de clase, estoy completamente segura que con esas características sería posible alcanzar el éxito que todos soñamos.

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